Empatía jurídica, cuando el silencio es más elocuente que la palabra

Empatía jurídica, cuando el silencio es más elocuente que la palabra

En las salas de audiencia, los silencios suelen ser más elocuentes que las palabras. Durante años aprendimos a valorar la rapidez. El apuro institucional y la urgencia de los plazos nos empujan a buscar resoluciones veloces, bajo una premisa que rara vez cuestionamos:...