La jueza y Doctora en Derechos Humanos presentará la conferencia «Inteligencia Artificial y Derecho: IA aplicada a la justicia de familia» el jueves 24 de septiembre en la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo.
La Dra. Mariana Rey Galindo, jueza del fuero de Familia, Niñez, Género y Sucesiones de Monteros (Tucumán), será la disertante de la conferencia «Inteligencia Artificial y Derecho: IA aplicada a la justicia de familia», organizada por la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (UNMa). La actividad se realizará el jueves 24 de septiembre a las 18 h.
La propuesta aborda una de las preguntas más urgentes para el sistema judicial contemporáneo: cómo incorporar herramientas de inteligencia artificial en un fuero donde cada decisión afecta de manera directa la vida de niñas, niños, adolescentes y familias. En ese cruce entre innovación tecnológica y sensibilidad humana se sitúa la mirada de la Dra. Rey Galindo, que integra su experiencia en la magistratura con su formación académica en derechos humanos.
La elección del espacio no es casual. La UNMa, que se define como «la universidad de los derechos humanos», ofrece un marco coherente para reflexionar sobre los alcances y los límites de la tecnología cuando está en juego la protección de las personas más vulnerables.
¿Por qué hablar de IA en la justicia de familia?
La inteligencia artificial ya forma parte de la gestión judicial en distintos países y comienza a plantear desafíos concretos: la agilización de procesos, el tratamiento de datos sensibles, la transparencia de los sistemas automatizados y, sobre todo, la preservación del rol humano e indelegable de quien juzga. En la justicia de familia, estas cuestiones adquieren una dimensión particular, porque el interés superior del niño y la escucha de cada historia no pueden reducirse a un algoritmo.
Sobre la disertante
Mariana Rey Galindo es jueza del fuero de Familia, Niñez, Género y Sucesiones en Monteros, Tucumán, Doctora en Derechos Humanos, autora y conferencista. Su trabajo se articula en torno a la idea de una justicia con alma: un sistema judicial que, sin resignar rigor técnico, pone en el centro a las personas.
