Abrir la puerta de la justicia no garantiza que alguien pueda atravesarla.
En niñez, el acceso no es formal: es comprensión, acompañamiento y condiciones reales para participar.
Si un niño no entiende, no puede expresarse o no es sostenido en el proceso, el acceso deja de ser un derecho y se vuelve una ficción.
La calidad de un sistema judicial también se mide por quiénes quedan afuera.
¿Estamos garantizando acceso a la justicia o solo un nombre más en el expediente?
¿Estamos garantizando acceso a la justicia o solo un nombre más en el expediente?
