Comparto algunas reflexiones sobre el webinar organizado por AIJUDEFA (Asociación Internacional de Juristas de Derecho de Familia) hace unos días atrás, en el que analizamos una sentencia dictada por nuestro Juzgado de Familia de Monteros en materia de impugnación de filiación.

El caso partía de un supuesto aparentemente clásico: un reconocimiento voluntario, una posterior duda biológica y una prueba de ADN negativa. Sin embargo, el debate jurídico no se agotó en la genética ni en la técnica procesal. La cuestión central fue otra: cómo responder, desde el derecho, cuando la identidad de un niño ha quedado expuesta a decisiones adultas atravesadas por dudas, silencios y conflictos.

La sentencia abordó el asunto con un criterio que privilegia la responsabilidad parental y la protección del derecho a la identidad como derecho humano autónomo. Se rechazó la nulidad del reconocimiento por razones técnicas, pero al mismo tiempo se resguardó la verdad biológica, se establecieron consecuencias patrimoniales por el daño identitario y se dejó intacto el derecho futuro del niño a decidir sobre su filiación.

El intercambio académico fue particularmente valioso por la seriedad y profundidad con la que se trabajó el tema. Las exposiciones permitieron contrastar enfoques de Argentina, Brasil, España y Uruguay, enriqueciendo la mirada comparada sobre la impugnación de paternidad y los límites de la autonomía adulta frente a derechos indisponibles. A ello se sumaron aportes muy pertinentes de colegas de México y Chile, que ampliaron el análisis hacia otras experiencias normativas y prácticas judiciales.

Estos espacios confirman la importancia del diálogo regional en derecho de familia. No se trató solo de discutir ADN, plazos o legitimaciones, sino de reflexionar, con rigor, sobre el impacto real que las decisiones judiciales tienen en la vida de niñas y niños.

Agradezco a AIJUDEFA (Asociación Internacional de Juristas de Derecho de Familia) y a quienes participaron por el intercambio respetuoso y técnico que permitió pensar el derecho de familia desde una perspectiva comparada y centrada en la persona.

Gracias por el respeto técnico y la ética profesional de los colegas panelistas: Eliza Cerutti, José Gabriel Ortolá Dinnbier, María del Carmen Díaz Sierra