Uruguay realizó sus Jornadas de Ciudadanía Digital 2026 bajo una consigna especialmente necesaria: promover el equilibrio entre la conexión y la desconexión.

La frase aparece en un momento en el que distintos países discuten cómo regular la presencia de pantallas, celulares e inteligencia artificial en la vida de niñas, niños y adolescentes.

Algunos avanzan con restricciones o prohibiciones en ámbitos escolares. Otros, como Uruguay, ponen el acento en la participación, la educación digital y la construcción de ciudadanía desde edades tempranas. La UNESCO viene señalando que el debate sobre celulares en la escuela se ha intensificado a nivel global y que una mayoría creciente de sistemas educativos adoptó algún tipo de prohibición o regulación nacional.

No se trata de oponer una respuesta a la otra.

Se trata de advertir que ambas expresan una preocupación común: cómo cuidar a niñas, niños y adolescentes en un entorno digital que ya forma parte de su vida cotidiana.

Porque conectar también puede abrir oportunidades.

Aprender. Crear. Participar. Comunicarse. Acceder a información. Construir ciudadanía.

Pero la conexión permanente también puede afectar el descanso, la atención, la intimidad, la salud mental, la convivencia y la posibilidad de habitar tiempos libres de estímulos.

Por eso, el desafío no es solo decidir si se permite o se prohíbe.

El desafío es construir criterios.

Desde un enfoque de derechos, la ciudadanía digital exige protección, pero también participación.

Exige seguridad, pero también educación.

Exige límites, pero también diálogo.

Exige adultos capaces de acompañar sin abandonar y de regular sin borrar la voz de quienes habitan esos entornos.

Promover el equilibrio entre la conexión y la desconexión no significa negar la tecnología.

Significa recordar que niñas, niños y adolescentes tienen derecho a participar del mundo digital, pero también a descansar de él.

Derecho a estar conectados.

Y derecho a desconectarse sin quedar afuera.

¿Estamos educando para usar la tecnología o también para saber cuándo detenernos frente a ella?